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jueves, 27 de octubre de 2011

QUE SE CUECE EN LOS HOTELES?

Siempre que vamos a un hotel por ocio, nos fijamos mucho en la habitación, las vistas y las instalaciones y poco en los servicios de restauración, no lo entiendo, porque es incluso más importante. Mis últimas experiencias han sido de lo más dispares.
El hotel de Gran Canaria, donde pasé una semana inolvidable, ofrecía una variedad infinita dentro del mismo, podías desayunar, comer y cenar en dos buffés distintos con cocina en directo y un surtido de productos frescos y de gran calidad, quesos canarios, ahumados, mil tipos de lechugas y verduras frescas, embutidos y patés, pasta del día, pescados y carnes frescos hechos a la plancha en su punto y a tu gusto, zona de asados, más de diez tipos de panes distintos y una zona de postres no apta para gorditos como yo. Y diariamente cambiaban el estilo con cocina temática de otros paises, una pasada, la verdad. También podías reservar en el pequeño restaurante de carta o en el restaurante-terraza que ofrecía comidas más ligeras, y por supuesto  el room service , con otra carta distinta. En definitiva, que cumplía con creces las expectativas porque la habitación y el servicio en general fueron también impecables.
A las pocas semanas, me fuí un fin de semana a Isla Cristina, y cual fué mi sorpresa cuando llegó la hora del almuerzo........nunca me habría imaginado un horror así !!!, intenté probar las ensaladas, solo pude comer un tomate, la sopa era de bote, los fritos, no eran ni Hacendado (ojalá...al menos habría probado alguno), los segundos, eran la típica carnaza bañada en salsa, con ese sabor... si ese sabor a "algo", los pescados, tan hechos que no podías cortarlos ni con cuchillo, y los postres... tarta de color con mucha mantequilla industrial y fruta en almibar... en fin, un desastre, terminé en el Burguer de la esquina a las seis de la tarde, haciendo merienda-cena.
La verdad es que el Hotel de Gran Canaria era un 5*, y el de Isla Cristina un 4*, la diferencia no debería ser tan grande ya que el precio no variaba tanto, pero así fué.
La próxima vez que visite un hotel, me cuidaré muy mucho de averiguar antes,que se cuece por allí.